martes, 25 de marzo de 2014

Piura y el turismo

 
Tareas pendientes en turismo
Juana Huaco García*
 
 Piura no es solo playas. Si bien Máncora, Vichayito o Colán pueden parecer el sinónimo del turismo piurano en el resto del país, lo cierto es que la naturaleza ha acumulado en la región más de un lugar que se puede presentar como destino turístico. Ayabaca, Huancabamba, Morropón, entre otras provincias, tienen gastronomía, artesanía y recursos naturales muy ricos para explotar. Un tour por la ‘ruta del café’ –que pase por Canchaque–  es solo un ejemplo de las muchas iniciativas que se pueden desarrollar.
De hecho, aunque Piura ya es referente en playas, dentro del mismo litoral regional hay zonas hermosas que pueden acoger muchos turistas, sobre todo en la provincia de Paita.
Pero, si Piura es tan rica, ¿por qué no termina de despegar el turismo en la región? ¿Por qué las grandes cadenas de hoteles aún no aterrizan en la región?
¿No son nuestros paisajes lo suficientemente bellos? Estimo que los paisajes son bellos, pero las condiciones no. Es decir, existen los recursos naturales, pero ni la infraestructura ni los servicios son los adecuados para incrementar el flujo de turistas que llegan a Piura.
Por ejemplo, si un grupo de jóvenes turistas decide salir de la rutina y ‘descubrir’ las playas de Paita en vez de ir a Punta Sal, tendrá que practicar turismo de aventura para llegar, porque las carreteras no están en óptimas condiciones. De igual modo, si un club de jubilados organiza una excursión a la sierra de Piura, tendrá que organizarse con varias semanas de anticipación para separar hospedaje, porque no hay un hotel cómodo que brinde un buen servicio.
Entonces, el camino para el despegue definitivo del turismo regional deberá pasar tanto por obras del sector público como del privado. Sin carreteras en buen estado, acceso a agua potable, desagües, electricidad y todos los servicios básicos, la empresa privada va a seguir retrasando grandes inversiones en Piura.
Frente a Arequipa o Cusco, aquí se necesitan destinar recursos adicionales o esfuerzos mayores para sacar adelante un proyecto empresarial y compensar las deficiencias del entorno. La tarea es, por tanto, trazar grandes proyectos a largo plazo que creen el ambiente adecuado para que las empresas desarrollen sus propuestas generando riquezas y puestos de trabajo. Hoy un hotel del rango de la cadena de Casa Andina –propiedad del grupo Interbank– en la sierra piurana, no resultaría rentable si tiene garantizado su aislamiento de la ciudad todos los veranos después de cada lluvia.
Así, de la mano con las apuestas del gobierno local, regional y nacional, el sector privado pondrá su mirada en el atractivo del negocio turístico. Pues, hay varios segmentos de la industria del turismo que ofrecen oportunidades de inversión y gran espacio para crecer. Hoteles, empresas de transporte, organizadores de tours o excursiones, agencias de turismo, restaurantes, etc.
Por último, cabe mencionar que Piura está atravesando por un momento clave en su crecimiento económico que debe pensarse como la base ideal para el desarrollo del turismo. El conocido ‘turismo corporativo’ es una oportunidad que no se debería dejar pasar. Con la visita constante de ejecutivos o empresarios que vienen a seguir de cerca sus inversiones en pesca o agroexportación, la región debe aprovechar su estancia para ofrecer un plan paralelo a sus actividades comerciales; el objetivo debería ser que el ejecutivo conozca Piura y le guste tanto que quiera volver con su familia de visita.
* Universidad de Piura.
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Diario El Tiempo. Piura, 25 de marzo  del 2014.


sábado, 22 de marzo de 2014

Sociedad de consumo

 
 
Cinco claves para entender al consumidor piurano
Fernando Barranzuela Lescano*
 
Piura no es una isla apartada de las grandes tendencias que marcan los patrones de consumo de los peruanos. Así, para describir cómo los piuranos adquieren productos y servicios, es preciso identificar las cinco ‘megatendencias’ del consumidor peruano que ocurren en Lima como en las principales ciudades del Perú.
En primer lugar, como consecuencia de casi 15 años de crecimiento y estabilidad económica, los piuranos tienen más dinero y gastan más. Ahora, ya no se habla de la Pirámide Socioeconómica (muchas familias en los niveles bajos y pocas en los altos), sino del Rombo Socioeconómico. Así, la clase alta y media constituyen cerca del 50% de la población y los ingresos familiares han crecido desde los 1150 soles/mes, en el año 2000, hasta los 1900 soles/mes, en el 2012. Con estos ingresos, las familias cubren sus gastos básicos y pagan comidas fuera de casa, visten a la moda o compran bienes “de lujo”.
Es un comportamiento común que consumidores de los niveles C o D decidan hacerse con un producto de alta tecnología o destinen mayores recursos a servicios de cuidado personal. Esto supone la segunda tendencia: la sofisticación del consumidor. Con mayores ingresos, acceso al crédito y cercanía a los puntos de venta, cada vez más peruanos se ven atraídos por productos o servicios considerados de marca o de alta calidad. Y esta corriente se confirma con el ingreso de nuevas compañías al mercado local. Las empresas ya conocen el dinamismo del consumo de los peruanos y están apostando por su expansión a nivel nacional. El tema es claro: los consumidores piuranos adoran la modernidad y no le temen a la tecnología.
Una tercera tendencia son los centros comerciales, potentes imanes de consumidores de todos los estratos. La razón es sencilla: un centro comercial puede proporcionar hasta 4 horas de entretenimiento a un precio tan razonable como 25 soles por persona (10 soles de entrada de cine y 15 soles de fast food).
Este enorme tráfico de personas en busca de entretenimiento familiar en un ambiente sano y seguro termina, inevitablemente, en compras efectivas en alguna de las tiendas dentro del “mall”. Los centros comerciales en el Perú facturaron 5.950 millones de dólares en el 2013 y generaron 46 millones de visitas. Se estima que cada visita a un centro comercial genera una venta promedio de 10,8 dólares. Se prevé que estas ventas podrían crecer hasta tres veces más en los próximos años.
Una cuarta tendencia es el cambio en los roles de compra dentro del hogar. Mientras hay empresas que aún se dirigen al ama de casa tradicional, los últimos estudios señalan que, con el fortalecimiento de la mujer en el mundo laboral, los hombres han cobrado importancia en la decisión de compra de muchos productos para el hogar que antes eran elegidos por la mujer; las mujeres ahora toman decisiones en categorías anteriormente dominadas por hombres (automóviles o productos financieros). También, los niños juegan un papel protagónico en las compras familiares. Algunos estudios demuestran que las decisiones de qué marca de ropa usar o qué alimentos consumir son tomadas por los niños a edades tan tempranas como 4 años. Así que, las empresas deberían revisar quién está tomando las decisiones de compra de los productos que vende. Un cambio en el decisor de compra debería implicar un cambio en la estrategia comercial para atraer -o retener– a ese nuevo consumidor.
Por último, la revalorización de ‘lo peruano’ es la quinta tendencia. Incluir y resaltar el origen peruano en el empaque de un producto ya no es una desventaja frente a los productos importados sino un distintivo valorado por todos. Las marcas no solo quieren promocionar su lazo con el país, sino que lo priorizan frente a otras cualidades de los productos o servicios. La infame frase “todo producto extranjero es superior” ha cedido paso a “peruanos como tú”. Los ingredientes peruanos o los diseños de nuestro pasado Inca son ahora elementos distintivos valorados por una nueva generación de consumidores que se siente orgullosos de su origen y de su cultura.
 
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*Universidad de Piura.
Fuente: Diario El Tiempo. Piura, 14 de marzo del 2014.
 


jueves, 20 de marzo de 2014

Artesanía piurana

 
 
Los artesanos y sus obras maestras
Diana Aguirre Manrique (*)
 
Hace varios años inicié mis investigaciones en el ámbito del arte popular peruano, motivada por la admiración del trabajo de los artesanos, quienes con creatividad y esfuerzo dan vida a un sinfín de objetos. Durante estos estudios constaté que, en el caso específico de la artesanía y de los artesanos, no siempre ha existido un reconocimiento ni han recibido gran atención de parte de los investigadores.
Por su valor histórico y cultural, las artesanías pueden ser consideradas Patrimonio Inmaterial. Esta categoría, reconocida por la Unesco desde el 2003, se caracteriza por resaltar a las personas o comunidades poseedoras de los conocimientos que permiten mantener viva una tradición. Por eso, la Unesco ha creado el programa de Tesoros Humanos Vivos porque son las personas las que encarnan, en grado máximo, las destrezas y técnicas necesarias para la manifestación de ciertos aspectos de la vida cultural de un pueblo y la perdurabilidad de su patrimonio cultural material.
En el Perú, aún no se han dado los mecanismos oficiales para crear el sistema de reconocimiento de estos tesoros humanos vivos, aunque existen premios nacionales como José Joaquín López Antay o Amauta de la artesanía que resaltan la labor de los maestros artesanos. Sin embargo, aún nos queda mucho por hacer por estas personas, en su mayoría gente de campo, humilde que ve pasar sus años en el olvido. Por este motivo, es fundamental que la Dirección Regional de Artesanía (Dircetur) de Piura siga impulsando el reconocimiento de los artesanos y procure, articulando con otras instituciones, generar propuestas integrales.
En el Perú existen diversas líneas artesanales; y en Piura, nos podemos enorgullecer de tener una variada y rica tradición artesanal; y diversas expresiones artesanales en la región. En Catacaos, capital artesanal de Piura, hay varios ejemplos: el trabajo en zapote, cuero y madera; el burilado; la alfarería y, por supuesto, la filigrana y el sombrero de paja toquilla, los dos últimos reconocidos como Patrimonio de la Nación.
Tierra de alfareros
La Casa del Alfarero es una parada obligada para los visitantes, quienes atraídos por la infraestructura y los cántaros de bienvenida, llegan para comprar los objetos de arcilla. Estos alfareros usan la paleta y la piedra para hacer sus obras, lo que le da un valor especial. Pero, además, fueron inmigrantes simbileños los que llevaron la tradición alfarera a  Chulucanas, enriquecida luego con el aporte local.
Artesanía marina
En la provincia de Talara, y en otros lugares costeros, se da la artesanía marina, con calidad que llama la atención: flores (rosas, orquídeas, claveles, girasoles, etc. ) a base de escamas de pescado, elaboradas por artesanas del distrito de La Brea; y otros objetos de decorativos en base a estos desechos marinos.
La filigrana
Desde el 2010, la filigrana es Patrimonio de la Nación por ser una “expresión de una tradición sumamente antigua, original de este distrito, transmitida por línea familiar, la calidad y finura del trabajo artesanal, que le ha merecido reconocimiento dentro y fuera del país”.  Los piuranos debemos sentirnos orgullosos por tener a estos hombres maravillosos y no podemos dejar de lucir una de estas joyas.
El sombrero de paja
Miles de mujeres de los centros poblados: Pedregal Grande, Pedregal Chico, Narihualá, La Campiña entre otros, son las diestras tejedoras. Elaboran sombreros con la técnica aprendida de sus padres y abuelos. Este sombrero de Catacaos es, desde el 2013, Patrimonio de la Nación.
En otros distritos y provincias existen conglomerados artesanales en los que también se ha  trabajado para mejorar la calidad y el diseño de los productos, procurando unir la tradición a la innovación. Tenemos, por ejemplo, productos artesanales importantes como la cerámica, en Chulucanas.
Les animo a realizar una pequeña ruta artesanal para descubrir el valor de estos objetos y a lucirlos con orgullo, sabiendo que con este gesto valoramos el trabajo de sus creadores y propiciamos que la tradición se siga transmitiendo.
Encomendemos este propósito a San José, como patrono de los artesanos, que ayude a que este trabajo manual minucioso y creativo sea un verdadero motor de desarrollo.
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(*) Docente y gestora cultural, Universidad de Piura.
Fuente: Diario El Tiempo. Piura, 19 marzo del 2014.


martes, 11 de marzo de 2014

Años secos o diluvios

 
Entre sequías y lluvias: tendencias a tener en cuenta
 
Ing. Manuel Leiva Castillo
 
La vida y las actividades en la costa y sierra norte, transcurren, desde hace algunos años, entre sequías y lluvias con diferentes intensidades, duración, frecuencia y cobertura espacial, y así será en los años venideros ya que, el incremento de la temperatura global está causando cambios en los patrones de clima, esto es el cambio climático; por ello, los factores y elementos que caracterizan el clima peruano, presentan mayor variabilidad (Corrientes marinas de Humboldt y El Niño, Zona de Convergencia Intertropical, Anticiclón del Pacífico Sur, Alta de Bolivia).
Un ejemplo de lo mencionado, es lo que se observó en el último trimestre de 2013 y lo que se viene observando en el presente año. En octubre de 2013, el Comité Multisectorial Encargado del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN), indicó que frente a la costa sur se observaron ligeras anomalías de vientos del Sur (Anticiclón del Pacífico Sur) y que el Índice Costero El Niño, mostraba una tendencia positiva, confirmando el término del evento La Niña. En enero de 2014, el incremento de la gradiente de presión en la faja costera del Anticiclón del Pacífico Sur, se manifestó en núcleos de afloramiento, mientras que la temperatura superficial del mar aumentó hasta alcanzar valores positivos en el norte y centro. Finalmente, el ENFEN, en febrero de 2014 observó un enfriamiento atípico en el litoral debido a incrementos de gradientes de presión en la franja costera que intensificaron los vientos superficiales y fortalecieron el afloramiento costero.
Como vemos, lo que viene ocurriendo no se trata de un evento La Niña, pues esta terminó en octubre de 2013, lo que ocurre es el comportamiento alterado y variable de los elementos del clima peruano, como los vientos del Anticiclón del Pacífico Sur que han dado como resultado el afloramiento costero y junto con las anomalías del Oeste en el Pacífico oriental ecuatorial, que ayudan al bloqueo de vientos del Este en la zona norte del Perú, han favorecido la escasez de lluvias. La situación podría cambiar en lo que resta del mes de marzo y se prolongaría hasta el mes de mayo inclusive, ya que se espera el arribo de una Onda Kelvin en marzo o abril.
Hace nueve años, el Senamhi (2005) publicó el estudio sobre Escenarios de Cambio Climático en el Perú al 2050: Cuenca Río Piura, indicando variaciones en el comportamiento de la temperatura del aire, precipitación y temperatura superficial del mar para el período comprendido entre el 2005 y 2020, y una probable ocurrencia de por lo menos un evento El Niño durante el período 2009-2015, cuya intensidad sería similar al evento 1982-83. Hay otro estudio más reciente (2009), del Senamhi sobre Escenarios Climáticos en el Perú para el año 2030, del cual se desprende que durante los meses de verano en algunas provincias de la costa y sierra norte, las lluvias del trimestre diciembre-enero-febrero podrían disminuir hasta un 20%, retrasarse a marzo-abril-mayo y alterar la recarga de los reservorios. Se advirtió, pero la información no fluyó convenientemente a los decisores del desarrollo.
En conclusión, estas tendencias no son recientes, hace diez años hubo una sequía similar a la actual. En los próximos años se podrían acentuar los eventos extremos, es decir, sequías más severas y lluvias intensas e inundaciones como las del Fenómeno El Niño. En julio de este año tendremos escenarios climáticos regionales al 2030, por primera vez para todo el ámbito de los territorios regionales de Piura y Tumbes, esperamos que ahora sí se tomen en cuenta, hay que pasar del papel a la práctica, los gobiernos regionales y locales son claves en este proceso.
Diario El Tiempo. Piura, 11 de marzo del 2014.
 

martes, 4 de marzo de 2014

Mitos sobre la comida ecológica

 
 
Hay que comer sin miedo
  
                                                                VIOLETA NICOLÁS
 
 
Hay tanta información, comentarios poco documentados y rumores en la red, que a veces te encuentras con que unos determinados yogures o un concentrado para hacer sopa pueden conducirnos al cáncer, y esto aunque no nos lo acabemos de creer –o quizá sí– nos puede afectar a la hora de elegir lo que comemos o nos podemos sentir inseguros y con miedo al comer. Al igual que ocurre con los temidos pesticidas y transgénicos, además de los mitos heredados de nuestros abuelos sobre determinados alimentos, que solo generan confusión. Por ello, es necesario parar un poco en esta vida tan vertiginosa que llevamos y pensar respecto a nuestra alimentación, sus procesos, productos y estado en la actualidad. Nada mejor para ello que escuchar lo que nos dice J. M. Mulet en su blog, y en su libro*, ya que además es una persona que le gusta el diálogo, y tiene un posicionamiento claro, independientemente de que compartamos todas sus opiniones. Suele decir aquello que nadie se atreve a decir con rotundidad pero que todos sospechamos y mascullamos, por ejemplo que la comida ecológica es toda una marca comercial y, su mayor inconveniente, que es muy cara y es un tipo de comida que no se puede permitir mucha gente. Desmiente muchos rumores y creencias que no hacen sino engañarnos, como por ejemplo, algo que me ha sucedido a mí, lo confieso, realizar un test de intolerancia alimentaria, lo cual resulta ser todo un fraude.
 
En la naturaleza todo es química, como nos dice J. M. Mulet, son vanas las pretensiones de comer natural en sentido de comer sin química —que se asocia injustamente a lo artificial—, conocemos o nos suenan las reacciones químicas como las propiciadas por microorganismos que participan en el proceso de fermentación de algunos alimentos y que cambian así sus propiedades.
 
Los más conocidos son, por ejemplo, el yogur, el vino o el café, pero lo más sorprendente es que existen también casos de alimentos como el café de Indonesia, Kopi Luwak, para el que se necesitan civetas –una especie de gatos– en su proceso de elaboración, y además es un café muy caro. “Las enzimas digestivas (proteasas) del animal se encargan de degradar la cubierta y, a su vez, rompen las proteínas que le dan mal gusto. Cuando siguen su camino natural, los granos se separan del resto de excrementos del animal y se procesan para hacer un café que se vende a cuatrocientos euros el kilo al distribuidor y por el que fácilmente te pueden cobrar por una taza alrededor de cien euros”. Solo imaginar esa escena resulta muy extraño, como sacado de un sueño, pero es así, una muestra, a lo bestia, de los procesos químicos en la comida.
 
Además, me han llamado la atención varios comentarios y valoraciones de su libro, –que me parece muy completo, ya que abarca los temas principales sobre el proceso de producción, presentación, manipulación del alimento, proceso digestivo, nutrición, conservantes, dietas…– que se refieren por un lado a este tema de la comida ecológica, a las dietas filosóficas o religiosas y a la comida del futuro (en el epílogo).
 
En cuanto a la comida ecológica, pues eso, que no es mejor para la salud ni tiene por qué estar más buena, nos dice el autor que ni mejor ni peor que la no ecológica, la diferencia esencial es que no se usan pesticidas artificiales, pero sí naturales de origen orgánico. Es demasiado cara, y va acompañada de todo un kit ideológico que responde más bien a una estrategia de marketing.
 
En el capítulo que titula dietas filosóficas o religiosas me ha interesado lo que dice de los vegetarianos, aunque para mí es una opción entre otras cosas por el hecho de respetar a los animales y no causar su muerte, entiendo que es un motivo subjetivo y personal, según el autor “quizá el argumento más favorable al vegetarianismo no sea el beneficio para la salud, o el hecho de no matar animales, sino el beneficio para el medio ambiente”. Sobre la creencia de que ser vegetariano es bueno para la salud nos comenta algunas paradojas como la que puede afectar al vegetariano extremo, esto es al vegano –que no consume nada de origen animal– y es que la carencia de ácidos grasos (los n-3 poliinsaturados) y B12, puede dar lugar a riesgo de accidente cardiovascular, así nos plantea la paradoja, ya que entonces este tipo de alimentación puede tener efectos negativos parecidos a los de una dieta repleta de hamburguesas o fast food. Por ello recomienda a los vegetarianos el consumo de leche y huevos para evitar estos riesgos.
En su epílogo nos habla de la comida del futuro, cómo se perfila, nos comenta cosas que parecen de ciencia ficción como la carne sintética, o de los alimentos probióticos y prebióticos, los cuales refuerzan nuestra flora intestinal –que nos ayuda en el proceso digestivo-, también de los alimentos transgénicos, nos anima a no temerles, ya que pueden traernos muchas ventajas, sobre todo para los alérgicos, celíacos, y para los países pobres.
 
En fin, un libro muy recomendable y, por si no estaba claro… la comida es esencial, no se puede vivir sin comer como nos dice en el primer capítulo, aunque queramos, no podemos realizar la fotosíntesis –hinduista, respiracionista o iluminista– al menos por el momento.
En este libro también encontramos dosis de historia de los alimentos, una bibliografía recomendada, y una serie de blogs relacionados con estos temas de la comida.
 
* J. M. Mulet. Comer sin miedo. Mitos, falacias y mentiras sobre la alimentación en el siglo XXI. Destino, 2014.
 
Fuente: Culturamas.