sábado, 27 de julio de 2013

El toril

 
 
El toril
BOTELLA AL MAR
 
Waka es el término con que se llama al ganado en quechua. Un ejemplo de cómo la cultura andina es profundamente mestiza es la importancia que el ganado vacuno tiene en la vida y cultura del poblador andino. La incorporación de las vacas en el imaginario andino es muy profunda como atestiguan los toritos de Pukara presentes en cada casa cusqueña (aunque antiguamente eran más comunes en el Valle del Vilcanota hasta Urcos, en el Valle del Urubamba era más común una cruz de herranza con su gallo, hoy en día coexisten ambos). En la música se encuentran instrumentos como el waqrapuku, hecho con cuernos de vacas unidas formando como una corneta espiralada, y géneros musicales como el ‘toril’, en los que se homenajea a estos animales.

El toril es un género musical que se toca en las provincias altas del Cusco, y es aún más popular en Apurimac, especialmente en la Provincia de Grau, en el que se exalta las cualidades del toro, supongo como propiciatorias de su fecundidad o como para convencer a los toros que vayan en paz cuando se los arrea al matadero.

En un país como el Perú es difícil clasificar a la gente y a sus expresiones culturales, es esta una expresión indígena, es un híbrido cultural, o la expresión de la opresión de los mistis al apropiarse de las formas de sentir indígena? Nótese cómo el toro como muchos animales en canciones y formas de expresarse andinas, toma una "agencia" vital independiente o un sentido que va más allá de considerar al animal como un ser vivo al servicio del hombre, yo creo que está es una característica propia de la cosmovisión andina y que en cierta medida comparten mistis, indígenas y citadinos. Compartir esta visión del orden del mundo natural nos haría casi a todos, si dejáramos el racismo y la discriminación de lado, identificarnos como indígenas.

Aquí más toriles de Apurimac, Las Grauinitas con un toro velay, y el tradicional Trio Liwi Lazo con el toril Fuñacha que me recuerda que al toril también se le dice Waka taki, osea el canto del toro. Y aquí el toril Toro Maskay interpretado por Alondra Grauina. PArece entonces que el toril se utiliza en diferentes ocasiones que tienen que ver con los toros, para arrearlos, para buscarlos, para encontralos, para encomendarlos al cuidado de los Apus, etc.

Los Románticos del Toril con unos estupendos waqrapukus y la hermosa voz de Alcanforcita con ese tono agudo de voz que me recuerdan interpretaciones de música de Ulan Bator. Aunque la lírica en español es de corte romántica, la lírica en quechua es como una conversación con el yana toro, no sé si una metafóra del varón o directamente hablandóle al toro (no sé donde queda exactamente Huayana pero por los trajes parece que es en la frontera entre Ayacucho y Huancavelica).

Un toril más lento es este de Luciano Quispe de Ayacucho, aunque más melodioso con el arpa y el bajo eléctrico, a mí me gusta más las interpretaciones un poco más "salvajes" que reflejan la vida azarosa y arriesgada de los vaqueros de las estepas grauinas.

 [Tomado del blog Botella al Mar]
 
 
 
 
 
 


martes, 9 de julio de 2013

Sobre el racismo

 
 
La televisión: ¿espejo esquivo o el último bastión racista?
JAVIER LIZARZABURU

Vivo en un país que, visto a la volada, uno pensaría que está bien integrado. Tenemos un presidente y una primera dama mestizos. Un Congreso que es completamente representativo de nuestra diversidad cultural. Por donde uno vaya en las calles, la población es mayoritariamente mestiza. Sin embargo, cada dos por tres hay un incidente racista que nos hace hervir la sangre. ¿Qué está pasando?
Pasa que es un tema que no lo tenemos resuelto. Hemos negado tanto una parte de lo que somos que la ciudad enfermó.
Por más que haya señales de que esta plaga va en retirada (por una cuestión más bien demográfica), no cabe duda de que el psicoanalista Jorge Bruce tiene razón cuando dice que "el racismo continúa siendo una experiencia que contamina las interacciones cotidianas de los peruanos".
Hace unos años él escribió un libro sobre este tema, Nos habíamos choleado tanto, y uno de sus capítulos se refiere a un aspecto que quiero comentar hoy día: el de los medios de comunicación. En particular, la televisión. Porque la lógica dice que si vivimos en un país diverso, este país debería poder verse reflejado en sus propios medios. ¿Cierto?
No hace mucho escribí una columna en la que cuestionaba a una conocida tienda cuya campaña para el Día de la Madre estaba centrada en una sola imagen: la de una modelo bellísima, delgadísima, rubísima.
En su momento pensé que esa sería una de varias imágenes. Pero no. Fue la única de toda la campaña, durante varias semanas. Y es entonces cuando uno tiene que pensar que ahí hay algo que no está bien.
Después leí el libro de este psicoanalista y resultó que no era la primera vez que se cuestionaba el hecho ni la misma empresa.
Ya eran años que se venía repitiendo el mismo patrón, como lo describe él en su libro:
"...se entregaron dos antipremios a la publicidad más discriminadora. Se trataba de aquella propalada por las dos tiendas por departamentos que más presencia publicitaria tienen en el Perú: los grandes almacenes Saga y Ripley (…) En ambos casos se les señaló la insistencia en recurrir a modelos en sus catálogos de distribución masiva, los cuales no resultaban en absoluto representativos de la mayoría de clientes...".
Ambas empresas han negado repetidamente una intención discriminadora, y muestran otro tipo de campañas donde hay variedad de rostros.
En todo caso, no son las únicas con este patrón. Cuando una empresa quiere proyectar una imagen de calidad para sus productos su publicidad, inexorablemente, no incluirá rostros que todos identificamos como peruanos.
Y pienso, si este es un país que está tratando de dejar sus taras del pasado. Si es un país cuyo desarrollo económico les ha traído nueva confianza a sus ciudadanos. Si hay una creciente clase media que busca verse reflejada en los nuevos espacios que va consiguiendo, ¿los medios de comunicación no deberían acompañar ese proceso?
Me pregunto qué pasaría con el niño, la joven, que crece mirándose en un espejo que no refleja su imagen sino otra. ¿Sería una persona sana?, ¿podría desarrollar todo su potencial?, ¿qué pensaría de sí misma?
La representación visual es un punto importante en la creación de ciudadanía. Es la que legitima modelos. Es la que ayuda, o no, al fortalecimiento del tejido social. ¿Por qué no lo estamos haciendo?
Ya sé que no es elegante hablar de estos temas.
Alguna vez me han llamado acomplejado por plantearlos en público. Pero en algún momento hay que hacerlo, porque en este escenario ¿quién es el acomplejado, o quién está de atar?
El que reclama imágenes normales de su ciudad, o el que se empeña en creer y hacer creer que vive en otra realidad.
El espejo es todo suyo.
(Tomado de BBC Mundo – Noticias).